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Ayuda en emergencias y servicios básicos Haití 18.532472, -72.324736 Haití

Contexto

Haití es el país más pobre de todo el hemisferio occidental. Más del 80% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza y las débiles infraestructuras no ayudarán a la supervivencia de los poco más de nueve millones de habitantes. La miseria de este país sólo es comparable con algunos países muy empobrecidos de África. La alfabetización llega a apenas la mitad de sus habitantes. Y la capital, Puerto Príncipe, donde se halla lo más parecido al desarrollo y donde se arremolinan dos millones de personas, fue tocada de lleno por el temblor del 12 de enero de 2010, de magnitud 7,3 en la escala de Richter, que fue uno de los terremotos más devastadores en la historia de la humanidad de la cual se tenga registro. Ha causa del terremoto fallecieron 316 000 personas, 350 000 más habían quedado heridas, y más de 1,5 millones de personas se habían quedado sin hogar. A esta tragedia se añade la ausencia casi total de servicios básicos, la alarmante y creciente deforestación de los últimos lustros y el incremento de la población catalogada como urbana pero que en realidad se arremolina en suburbios de chabolas levantadas sin acceso a saneamientos. La población con acceso regular al agua potable rondaba el 5% antes del seísmo. Esto, añadido a la enorme prevalencia del virus del sida y a la desestructuración social del país hace que la esperanza de vida en Haití sea de las más bajas del planeta rondando sólo los 55 años. El terremoto provocó miles de desplazados y ocasionó colapso de los campamentos de refugiados, ante las grandes necesidades de ayuda que tenía más un millón de habitantes.

Beneficiarios

Alumnos de los 8 colegios corazonistas en Haití, más de 60 hermanos corazonistas, y prestación de ayuda humanitaria a quién se podía del más de un millón de población de Haiti afectada con el sismo.

Descripción

Haití es un país donde el Instituto de los Hermanos del Sagrado Corazón lleva presente desde 1943, a través de 10 comunidades, 8 colegios, con más de 60 hermanos. Las pérdidas materiales fueron muy elevadas. El terremoto ocurrió a las 4 de la tarde, hora escolar, por lo que los colegios estaban llenos y hubo que lamentar algunas muertes, gracias a Dios, a pesar de la magnitud del desastre no superaron la decena, y durante días se rescataron a alumnos y profesores de debajo de los escombros. Los colegios Canado-Haitien clásico y Saint Jean Évangeliste, la residencia de hermanos de S. Juan Evangelista, la residencia de hermanos del Canado y el noviciado de Thor se derrumbaron por completo quedando inútiles. El edificio del Centro de formación profesional del colegio Canado ha quedado bastante dañado; la casa provincial tiene numerosas grietas, pero se mantiene en pie; el nuevo edificio del Colegio Jean XXIII ha resistido, mientras que los otros están seriamente averiados. Alrededor de 7500 niños y jóvenes de todo nivel social frecuentaban estos establecimientos educativos.
En los días y semanas que siguieron al terremoto se hizo muy difícil el acceso al agua y la comida, el país vivía en un caos, entre escombros y cadáveres, y mucha gente viviendo y durmiendo en la calle o los campos.
En los meses que siguieron al sismo las escuelas corazonistas destruidas empezaron a funcionar en cobertizos. Esas construcciones provisionales nos las proporciona el Ministerio de Educación Nacional con ayuda del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). También Unicef distribuyó unas 1.400 tiendas de campaña a modo de aulas provisionales, todas ellas dotadas de elementos escolares llamados “escuelas en una caja”, unos grandes paquetes que contienen material suficiente para 80 alumnos. Además de instruirles, se les da de comer para que la desnutrición, un problema que ya era acuciante antes del terremoto, no siga cebándose en estas criaturas; el reto se completa con las mejoras de la protección para que Haití sea un entorno adecuado para sus niños a medio y largo plazo, que no pierdan sus referencias culturales, sus raíces, su país.

Después de este «viernes santo» llegará el domingo de Pascuas para nuestro pueblo en general y nuestra provincia de Haití en particular. Dios está con nosotros y nos ayudará a reconstruir lo destruido con la asistencia de generosas personas. Hermano Jean Elithère Luxama sc.

Enlaces de interés

http://www.fundacioncorazonistas.org/america/haiti/ayuda-de-emergencia

http://www.corazonistas.org.ar/haiti.html

Fotografías adicionales

https://drive.google.com/drive/folders/1DM6NuOgdBraSaT9e8UDdxuFJ_WwQ3E0t?usp=sharing
Socio local:
Hermanos corazonistas de la provincia de Haití

Año de inicio: 2010
Año de la intervención: 2010 125.000 €