El murmullo del Huallaga y el latido de un sueño
En el corazón de la Amazonía peruana, donde el río Huallaga abraza a la comunidad de Lagunas, se alza un faro de esperanza que cumple tres cuartos de siglo de vida. La Escuela Misional Goretti (hoy Red Educativa Misional Goretti Fe y Alegría nº80) no es solo un conjunto de aulas; es el testimonio vivo de una «Pascua» constante: un paso de la carencia a la oportunidad, de la invisibilidad a la dignidad. Para quienes hemos tenido el privilegio de vivir cerca del Goretti, este 75 aniversario (1951-2026) representa una invitación a contemplar cómo el «primer amor» —esa mirada preferencial por los más vulnerables— nos sigue encaminando, como el mito Kukama ancestral, hacia la «Tierra sin Mal».

I. Las raíces: El arrojo de las primeras misioneras
La historia comenzó en 1951, cuando el Estado apenas asomaba por estas tierras abandonadas de selva baja, respondiendo al llamado de Monseñor Atanasio Jáuregui, un grupo de religiosas de la Compañía Misionera del Sagrado Corazón, provenientes de España, desembarcó en Lagunas. Su misión era clara y urgente: brindar a las niñas y jóvenes una educación de calidad que, respetando su identidad kukamilla y mestiza, les permitiera afrontar la vida con libertad.
Aquel primer colegio, fue bautizado en honor a Santa María Goretti, la joven santa italiana se convirtió en el modelo de dignidad y pureza para las niñas cuyas vidas, en aquel entonces, eran frecuentemente vulneradas. Desde sus inicios, el Goretti fue conserva el apelativo de Misional como parte de la red de escuelas Misionales que impulsó el Vicariato para llevar la educación donde no llegaba. Un hogar que albergaba a niñas de comunidades remotas en su primer internado. Posteriormente llegaría la educación pública completando sobre la red vicarial. De la misma manera que sucedió en salud con el Hospital de Santa Gema o el hospital de S. Lorenzo y el programa, ya en los años 90, de Promotores de salud.
II. Evolución y fidelidad: Un carisma que se expande
A lo largo de las décadas, el Goretti ha sabido leer los signos de los tiempos sin perder esa esencia “Misional”. En 1974, bajo la reforma educativa peruana, la institución dio el paso valiente de convertirse en un colegio mixto, extendiendo su protección y enseñanza también a los varones.
El relevo congregacional ha sido una muestra de la universalidad de la Iglesia. En 1987, las Hermanas Carmelitas recogieron la posta, dejando una huella profunda de diez años de entrega. Posteriormente, la gestión pasó a manos laicas, con la profesora Emilia Vigo como emblemática directora, quien en 1999 impulsó la creación del nivel secundario técnico, respondiendo al anhelo de que los jóvenes no tuvieran que abandonar su tierra para progresar.

III. La llegada Corazonista: Pasión, Mirada y Estilo de Vida
En 2006, un nuevo capítulo se abre con la llegada del Instituto de los Hermanos del Sagrado Corazón, inicialmente a través de la Comunidad Laica Corazonista (CLC) y luego completada con la presencia de los Hermanos en 2019. Esta integración no fue casual; la pasión del Padre Andrés Coindre por los jóvenes abandonados encontró en Lagunas su «Tierra Sagrada» como obra en la que seglares y religiosos han compartido vida, misión y comunidad cristalizando un sueño de misión compartida que hoy sigue siendo inspiración hacia el tercer centenario de la fundación del Instituto.
Bajo la promotoría corazonista y la actual dirección del profesor Rolly Aurora, el Misional Goretti se ha consolidado como una Red Educativa que hoy forma parte de Fe y Alegría (N° 80). Esta red es un ecosistema integral que incluye:
- Educación Básica Regular: Desde el primer ciclo de Inicial (2 años) hasta la Secundaria, convierten al Goretti en la primera escuela integrada de la Amazonía Peruana en zona rural.
- Residencia Estudiantil: El «Hogar Intercultural», que permite a adolescentes de caseríos lejanos estudiar su secundaria sin desarraigarse de su cultura y aprendiendo una profesión. Una obra referencia nacional, que a partir de la herencia de la red de internados del Vicariato, ha inspirado el modelo de residencia para la educación secundaria rural del Perú. Una vez más el impulso misionero de la Iglesia “primerea” la respuesta que posteriormente el estado va asumiendo como propuesta educativa.
- CETPRO: Un Centro de Educación Técnico-Productiva que capacita para el trabajo y el emprendimiento en una bonita propuesta técnico profesional con raíces amazónicas.
IV. «Hacia la Tierra sin Mal»: Una espiritualidad encarnada
Para el pueblo Kukama, esa “Tierra sin mal” que es el sueño de un lugar de plenitud para nosotros, es la construcción del Reino de Dios en la Amazonía. Vivir en Lagunas exige una «mirada» diferente: abandonar esquemas occidentales para escuchar el murmullo de la creación y las necesidades del prójimo.
Nuestra misión es «Capacitar para el trabajo y educar para la vida».

Buscamos formar personas con identidad amazónica, capaces de dialogar con un mundo globalizado desde sus valores ético-morales y sin perder sus raíces. Como dice nuestro himno: «vale más encendidos ser llama que apagados esclavos gemir» en una relectura esperanzada de la historia de una Amazonía tantas veces ultrajada y marginada.
Vivimos estos 75 años como una «Pascua» porque celebramos la vida que vence a la exclusión en fidelidad al «primer amor» de aquellas valientes mujeres de 1951 y al fuego de Lyon de 1821.
Hoy, miramos al futuro con la esperanza de seguir «educando corazones gorettinos», que Santa María Goretti y el Sagrado Corazón de Jesús sigan guiando este barco que surca el Huallaga entre muyunas y sacaritas, llevando no solo conocimientos, sino la certeza de que cada joven es sagrado y digno de las mejores oportunidades para la vida, tierra y la cultura amazónicas.
¡Adelante, que es bella la vida!. Por otros 75 años de misión, entrega y amor en la selva peruana.
Newsletter Fundación Corazonistas:
https://mailchi.mp/ce97f5d793bd/pascua_75aniversario_goretti?e=[UNIQID]
